martes, 9 de noviembre de 2010

Sobre el ensayo

El arte de perdurar, de Hugo Hiriart, Oaxaca, México: Editorial Almadía, 2010.

Introducción

El ensayo limita hacia abajo con el aforismo y la máxima, que son ensayos destilados, y hacia arriba con el tratado, que es examen exhaustivo de algo. De un lado, Nietzche vanagloriándose: “Digo más en un aforismo que otros escritores en libros enteros”; el otro, el enorme y complejo Ensayo sobre el entendimiento humano, de John Locke (muy bien traducido entre nosotros por el fallecido Edmundo O’Gorman). Entre estos dos extremos heroicos se sitúa el ameno y libérrimo campo del ensayo.
Pero el ensayo se distingue también del tratado por su irresponsabilidad gozosa. El único compromiso del ensayo es no aburrir, quitando eso lo admite todo: el chisme, la tentativa, la extravagancia, el juego, la cita de memoria, el coqueteo, la arbitrariedad. Y es ilimitado: cualquier tema es bueno para un ensayo, desde la sesudsa disquisición sobre la realidad política a la Sarmiento, Mariátegui o González Prada, hasta la mosca de Proust que oyó zumbar Alfonso Reyes. Todo se vale.
¿Todo? ¿Puede un ensayo tener, por ejemplo, personajes? Desde luego, ahí están los ensayos en diálogo de Plutarco o Cicerón, y uno de los mejores ensayos jamás escritos, El sobrino de Rameu, de Diderot (traducido por Goethe al alemán) tiene personajes.
¿Cuál es entonces la diferencia entre cuento y ensayo?
Digamos que el cuento trata de reproducir las conductas, siempre misteriosas, de la gente, y su habla, y las situaciones en que se ve envuelta, mientras que el ensayo trata sólo de reproducir el discurrir de nuestra inteligencia o comprensión de las cosas. El criterio más sano para distinguir cuento de ensayo es que el cuento precisa verosimilitud y el ensayo no. Verosímil es la acción o situación humana creíble. Si en un cuento realista un personaje salta limpiamente una barda de cuatro metros de alto, cae en inverosimilitud porque, simplemente, nadie puede dar este salto. Es decir, porque la acción no es coherente con el personaje. Verosímil no quiere decir real, sino coherente. Volar en un caballo alado hasta la Luna es, en un cuento fantástico, perfectamente verosímil. Es decir, no contradice las premisas de la situación o del personaje. La realidad con frecuencia es inverosímil, pero sólo las narraciones tienen ese requisito que cumplir, la realidad puede hacer y hace lo que le da la gana.
En el ensayo, donde no se narran acciones humanas, no hay nada en qué creer, y, por lo tanto, no tiene sentido pedirle ninguna verosimilitud. AL ensayo se le puede pedir perspicacia, lógica, ingenio, pero n hay espacio en él para la delicada coherencia de lo creíble.
En este orden es ilustrativo el caso del gran ensayista norteamericano Guy Davenport cuyos ensayos son nutritivos y de irresistible deleite, pero sus cuentos, construidos con el mismo material de los ensayos pero sin el sutil latir de la existencia humana que conviene al cuento, son aburridos.
Con la novela la relación es diferente. La novela es monstruo en el que todo cabe, es barril sin fondo. Por eso es frecuente que las novelas contengan ensayos disfrazados o patentes. Por ejemplo, los famosos y pesadísimos ensayos “De los monasterios en general” y, como, si no bastara con un plomo, “De los monasterios en Francia” que figuran en la novela, por otra parte obra maestra, Los miserables, de Víctor Hugo. O el “Elogio del agua”, trozo magistral del Ulises de Joyce.
Pero el problema no es que la novela contenga bien acotados ensayos, sino que hay novelas que se presentan como verdaderos ensayos. Por ejemplo, Thomas Mann describía su novela La montaña mágica como un largo ensayo sobre la situación cultural de Europa. Sí, pero esa es sólo una de las muchas lecturas de la novela. Muchos no la hemos leído así. La novela, frente al ensayo, se caracteriza por su pluralidad de interpretaciones legítimas. Mientras que el ensayo no tiene casi nunca esa ambigüedad: está escrito para ser comprendido sin necesidad de interpretación, directamente.
El ensayo puede estar escrito en prosa o en verso. Sobre la naturaleza de las cosas, largo ensayo donde Lucrecio expone su filosofía materialista, está en verso. Partes del Libro de Job, brillantísimo ensayo sobre el mal, están en verso. Pero es cierto que la poesía preponderante desde hace siglos ha sido la lírica, y se ha reservado a la prosa para otros tipos de disquisición menos exaltada, más racional y espesa.
No hay que confundir el ensayo con la crónica. Crónica es la narración de un suceso real. Ensayo es el discurrir racional sobre un tema dado. La crónica es falsa o verdadera, puntual o no. El ensayo es interesante o aburrido, pero no fiel o infiel porque no tiene ni puede tener ningún compromiso de fidelidad con nada. Si el ensayo acierta, a menudo contiene verdades, pero nunca son del tipo de verdades que explaya la crónica. En Carlos Monsiváis, notable ensayista y el mejor de nuestros cronistas, los dos géneros se acercan, pero nunca se confunden.
Por último, no hay ninguna razón para no adaptar ensayos al teatro o al cine. Que el ensayo es tan representable en teatro como las ficciones habituales lo prueban, por ejemplo, el teatro de Cantor en conjunto y obras com la escenificación, dirigida por Peter Brooke, de los ensayos contenidos en El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, del médico y escritor Oliver Sacks. Claro que lo deseable es que no sea un ensayo ilustrado más o menos gratuitamente en la escena, sino una auténtica obra de teatro con contenido ensayístico. Brenard Shaw, que en sus obras se acercó mucho a este teatro ensayístico, solía decir: “La inteligencia tiene sus pasiones y son tan fuertes como las que brotan del sentimiento”.
Los ensayos en cine son muy frecuentes, se llaman documentales.
Al marcar los límites de la cosa, la identificamos. En literatura los límites son siempre imprecisos, pero claros. Esto sucede muy a menudo: pensemos en los límites de los colores, sabemos muy bien cuál es el color azul y cuál el verde, aunque hay tonos de color que dudamos de identificar como verde o azul. Los límites entre colores, como los literarios, son imprecisos, pero claros.
Todos los límites son interesantes. Los espaciales: el lugar donde se tocan dos realidades.
Por ejemplo, ¿por qué se curva un poco hacia arriba el agua en el lugar donde se encuentra con el vaso?, o el lugar donde la ciudad se convierte en campo, calificada por Pío Baroja de siempre tristona y desangelada, o en ese momento en que nuestra mirada choca con la mirada del otro, del prójimo, igual a nosotros y al mismo tiempo completamente diferente y cuya interioridad es opaca a nuestra percepción.
Y los temporales: el origen y el fin de algo o el momento en que un ser deja de ser lo que es para convertirse en otra cosa. El universo ahí está, pero si preguntamos por sus límites temporales surgen preguntas dramáticas, como la clásica y monstruosa de Leibniz: ¿por qué hay algo en vez de nada?
Afortunadamente nuestra indagación no es sobre estas desmesuradas cuestiones, sino sobre algunos sencillos límites literarios. En el primer capítulo, que espero sea al mismo tiempo crítico y cariñoso, exploro las razones y consecuencias de que Reyes no haya alcanzado una magnus opus cabalmente representativa de su enorme talento, ¿con qué limíte topó el maestro para no alcanzarlo?
En el segundo capítulo amplío y generalizo el problema planteado, sitúo a Reyes entre los grandes polígrafos franceses de fines del siglo XIX y comparo su arte del ensayo con el de Paul de Saint-Victor. Y también enfrento el ensayo alfonsino con otro tipo de ensayo diferente, el de la tradición británica representada en este caso por el arte de George Orwell.
En el tercero examino la influencia posible de los ensayos de Reyes en los de su amigo Jorge Luis Borges y exploro por qué este último sí alcanzó la obra maestría representativa negada a Reyes. Trazo un boceto de tipología de la inmortalidad literaria y estudio, en una comparación con Ibargüengoitia, las condiciones de la fama entre los jóvenes al momento de la muerte del maestro.
La ruta que elegí para emprender la ascensión a la montaña Alfonso Reyes, el tema de la perduración literaria, no es la más agradable y frecuentada, es ápera y entrometida en cosas de las que no se suele hablar, pero siempre presentes, creo, en la mente de todo escritor. Tiene precipitaderos peligrosos, como parecer hasta una especie de investigación de mercados. Pero si es bien sorteada nos puede revelar alguna verdad profunda acerca de la esencia del arte literario.
Luis Cardoza y Aragón, que era sincero y no se daba falsos aires de pureza, me dijo un día: “La fama es indescifrable. Ya quisiera llegar yo a perdurar, no con un libro entero, sino con un poema, hasta con un verso”.
Ese misterio de lo que transcurre y lo que permanece es el que vamos a examinar aquí.
Reyes y Borges fueron nuestros maestros, míos y de tantos más. Por eso los estudio. Pero también la reverencia tiene sus límites. No quisiera que se dijera de ete ensayo: “Muerto el león, se acercan a olisquear los perros”, Pero prefiero que se diga eso a ser un discípulo sumiso e indiferente que nunca levantó la mano en clase, se puso de pie y formuló su objeción. El discípulo fiel tiene que hacerlo alguna vez.

lunes, 11 de octubre de 2010

Más instrucciones, de Julio Cortázar

Instrucciones para llorar
Instrucciones para llorar. Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Instrucciones para cantar

Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvidese. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye (pero esto ocurrirá mucho después) algo como un paisaje sumido en el miedo, con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo. Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann.


Instrucciones para dar cuerda al reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos
dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles
despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de
sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume
del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo
anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va
corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo
está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Lots of Funs: Amazing Advertising. Heights of Creativity

Lots of Funs: Amazing Advertising. Heights of Creativity

Lots of Funs: Words can create pictures

Lots of Funs: Words can create pictures

51 ideas de publicidad y de marketing que SI atraen a la gente!

Cuadrado Mágico. "El hombre que calculaba", de Malba Tahan.

Ejercicio de reciclaje

PREMIO GRIJALBO DE NOVELA 2011 (México)
1. Podrán participar en este certamen escritores de cualquier nacionalidad que sean residentes en México. Las novelas deberán ser textos originales e inéditos que no hayan sido premiados anteriormente en ningún otro concurso o estén sometidos al dictamen de cualquier editorial. La temática de la obra es libre.
2. Las novelas deberán ser presentadas por triplicado, claramente mecanografiadas a doble espacio por una sola cara, entamaño carta y debidamente engargoladas, grapadas, cosidas o encuadernadas. No se admitirán por correo electrónico. Su extensión no ha de ser inferior a 150 páginas. Las obras deberán entregarse o enviarse en las condiciones mencionadas antes del 13 de septiembre de 2010 (plazo máximo de entrega), a las oficinas de Random House Mondadori. Homero 544, Chapultepec Morales 11570 México DF, rotuladas bajo Premio Grijalbo de Novela. Para envíos por correo o mensajería, se tendrá en cuenta la fecha del matasellos.
3. En cada novela deberá constar el título y las obras deberán entregarse bajo seudónimo. Es indispensable que en un sobre aparte y cerrado figure el seudónimo que emplee el autor en la novela junto a su nombre, apellidos, domicilio, correo electrónico, teléfono particular y/p celular.
4. El jurado estará compueto por personalidades del ámbito cultural y un representante de la editorial Random House Mondadori.
5. El certamen no podrá declararse desierto y el fallo será inapelable.
6. El premio tendrá una dotación de $ 300,000.00 (TRESCIENTOS MIL PESOS oo/1ooM.N.)
7. El citado importe (al que se aplicarán las retenciones previstas en la legislación fiscal vigente) será considerado como anticipio a cuenta de regalías por derechos de autor en las condiciones que se establecen en el punto 9 de las presentes bases.
8. La persona ganadorá deberá firmar un contrato de cesión de derechos a Random House Mondadori SA de CV. Mediante el citado contrato se cederán en exclusiva todos los derechos de explotación de la novela ganadora en cualquier modalidad o formato y distribución conocida en la fecha de la proclamación de la ganadora, para todos los territorios y lenguas del mundo. En especial se cederán los derehos de edición en forma de libro (trade, bolsillo, ediciones ilustradas, libro electrónico o audiolibro).
9. Las regalías serán de 10% sobre el precio de venta al público para la primera edición del libro en formato trade y de 7% para la edición del libro de bolsillo, estas regalías se liquidarán al autor por Random House Mondadori SA de CV una vez que las ventas del libro amorticen el anticipo mencionado en el punto 6.
10. En el caso de la cesión a terceros de cualquiera de los derechos de explotación de la obra, el autor percibirá el 60% de los ingresos netos que Random House Mondadori SA de CV perciba eb citada cesión.
11. La novela ganadora se publicará en el sello editorial Grijalbo, propiedad de Random House Mondadori SA de CV en el primer semestre de 2011.
12. Los originales de los manuscritos presentados no serán devueltos a sus autores y/o representantes y/o agentes.
13. Los sobres cerrados con los datos del autor deberán contener una declaración en la que se hará constar que la novela es original, inédita y que no tiene comprometida su publicación con ninguna otra editorial ni está presentada a ningún otro concurso pendiente de resolución, e irá firmada con el nombre y los apellidos reales del autor.
Random House Mondadori SA de CV
Correo electrónico: egalo@rhmx.com.mx
http://www.rhmx.com.mx/

martes, 24 de agosto de 2010

Contrato de evaluacióm

1. Evidencias de tu trabajo
a. Lecturas.
b. Consultas.
c. Materiales para actividades.
d. Evidencias orales.
e. Evidencias escritas.
f. Evidencias de otros medios (gráficas, audiovisuales, etc.)
g. Actividades en forma de tarea.
h. Actividades en forma de aplicaciones en clase.
i. Carpeta de argollas como bitácora y carpeta de evidencias.
j. Toma de apuntes en clase.
k. Tablas, mapas, cuadros, diagramas, etc.
2. Tipos de evaluación
a. Por parte del maestro.
b. Entre estudiantes y maestro, o solo entre estudiantes (coevaluación).
c. Por parte de los estudiantes, en equipo o individualmente (autoevaluación).
3. Responsabilización
En los casos en que se coevalúan o se autoevalúan, ustedes son responsables de su propia evaluación. No se engañen a sí mismos y sean honestos.
Antes, después o durante la actividad determinaremos los criterios para decidir qué y cómo evaluar, pero la mayoría de la veces las decisiones las van a tomar ustedes mismos.
Recuerden que la evaluación sirve para saber qué conocimientos tienen y y qué conocimientos aprenden; qué saben hacer y qué necesitan o qué hace falta. La evaluación sirve también para mejorar.
4. Asistencia
La asistencia no se evalúa, pero, en cada clase se evalúan varias tareas y actividades.
Si no asistes pierdes la evaluación de esas actividades, es decir, equivale a un cero. Si llegas tarde y la actividad está iniciada, también la pierdes. Si sales de clase y te transcurre demasiado tiempo, igual la pierdes.
Cualquier tipo de justificante sólo cubre la asistencia.
Para cubrir la evaluación necesitas presentar las tareas y las actividades por escrito, para reponerlas.
Ningún reporte de reposición por inasistencia se hace de manera oral. Todos deben ser escritos.
La entrega de las reposiciones debe ser a la semana siguiente de la insasistencia y es tu responsabilidad presentarla a tiempo para que cuente.
5. Modalidades de evaluación
a. Cualitativa. Cuando el maestro o los compañeros de clase, en equipos u otras formas de trabajo, hacen comentarios sobre tus tareas, actividades o participaciones, directa o indirectamente. Sirve para que te des cuenta de tus avances y de lo que te hace falta.
b. Cuantitativa. Cuando se asigna un número a las tareas, actividades o participaciones. Sirve para llevar el control numérico que al final de una unidad o del semestre va a indicar una calificación que se cuenta para el proceso de acreditación.
c. Tanto el cuantitativo como el cualitativo están relacionados entre sí.
6. Sistema de evaluación.
a. Las evaluaciones cualitativas en cada clase sirven para definir la evaluación cuantitativa, o sea, la calificación.
b. Cada estudiante lleva el control de sus desempeños y evidencias en una tabla de evaluación.
c. El maestro registra en su lista las calificaciones para cada estudiante.
d. En principio todas las calificaciones tienen un valor porcentual igual, a menos que el maestro o el grupo decidan dar un mayor porcentaje a una o algunas actividades en especial.
e. La calificación de cada unidad es resultado del promedio de todas las calificaciones. No hay exámenes de unidad, sino una serie de actividades a través de las cuales se va evaluando constantemente tu trabajo. Algunas actividades pueden parecerse a los exámenes, como los cuestionarios, pero en principio tienen el mismo valor que las demás actividades y se promedian igual.
f. La calificación del semestre es resultado del promedio de todas las unidades. No hay examen ordinario.
g. Si el promedio final de un estudiante fuera bajo, no hace examen ordinario, pues el método de evaluación no estuvo basado en exámenes, sino en el trabajo constante, es decir, en la evaluación formativa y en la sumativa.
h. Tomando en cuenta las evaluaciones cualitativas, el maestro puede considerar si una calificación numérica puede subir.
i. Los estudiantes pueden defender una calificación con la cual no estén de acuerdo, pero, para eso, es necesario contar con evidencias: la carpeta de evidencias es tu cuaderno. REGISTRA SIEMPRE FECHAS, Y TÍTULOS DE ACTIVIDAD, Y LLEVA EL CONTROL EN TU TABLA DE EVALUACIÓN.
7. Cumplimiento.
Lo más importante de las tareas y las actividades es hacerlas.
Si tienes dudas: pregunta. Al maestro, o a compañeros. Escríbeme a mi mail (kreindel@hotmail.com) y pregunta, si hace falta.
Si aún tienes dudas a la hora de hacer una tarea: haz lo que tú consideres que está bien (confía en ti). Siempre que intentes resolver una tarea o una actividad, vas a tener una evaluación y una calificación. Aún cuando te equivoques, lo más importante, siempre, es que lo intentes. Si lo intentas aprendes, aunque te equivoques. La clase sirve para resolver confusiones y para mejorar desempeños.
Si no encuentras la información que necesitas, o el libro, o no lo puedes comprar por cualquier motivo, busca una información equivalente, y resuelve la tarea o la actividad.
Si no te gusta un material de lectura y prefieres otro, cámbialo y haz la tarea con el que tú escogiste, pero haz la tarea.
8. Tabla de evaluación
La antigua tabla de evaluación se va a simplificar y a combinar con un formato abierto de "rúbrica de evaluación". Ambas debes bajarlas de este blog e imprimirlas. Necesitas una sola hoja de la tabla, y varias copias de la rúbrica. Puedes comenzar con 5 copias e incluirla en tu carpeta. 
9. Carpeta de evidencias
Todo lo que hagas debe estar concentrado ahí. La recomendación consiste en usar una carpeta de argollas para poder sacar e incluir materiales o evidencias de todo tipo. 
Todo debe tener fecha y título, para poder ubicar cualquier información, ya sea de consulta para clase, o para alguna aclaración.
Siempre debes traerla a la clase.
En algunas ocasiones se va a revisar y a evaluar.
El día del cierre de unidad definitivamente voy a revisar y evaluar la carpeta de evidencias.
Si se presenta una aclaración de calificación, tendrás que mostrar tu carpeta de evidencias como comprobación.

Instrucciones para subir una escalera

Julio Cortázar


Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

viernes, 20 de agosto de 2010

Texto teórico. Lenguajes.

Fernando Montesdeoca

¿Hay lenguaje, o hay lenguajes?




Lo más fácil y rápido es decir que el lenguaje es todo medio de comunicación entre los seres vivientes. Por eso hablamos del lenguaje de los delfines y el de los chimpancés, por ejemplo. Las plantas mismas establecen intercambios de información con su medio y reaccionan de acuerdo a eso. Está aquello de que le pongas música a las plantas para que crezcan mejor. ¿Será cierto?
Lo que sí es cierto es que la especies, animales y vegetales, hemos evolucionado juntos, o sea, nos hemos “intercomunicado”. La especies se han influenciado entre sí, en relación con sus cambios evolutivos: las espinas de las plantas del desierto, por ejemplo, están ahí para proteger su propia reserva de agua de los animales. ¿Cómo supieron las plantas que hacer espinas servía para evitar que les robaran agua? Por intercambios de información, aunque algo distintos a los nuestros, claro.
También se puede decir que el lenguaje es todo medio para expresar ideas, lo cual parece pertenecer ya más en especial a los seres humanos; pero tal vez no somos los únicos que tenemos ideas. La diferencia entre nuestras ideas y la de otras formas vivientes está en que las nuestras tienen un sistema complejo de representación, y este sistema está hecho de signos: es el lenguaje.
Helena Beristáin dice que el lenguaje es, primero, la representación de la realidad por medio de signos; y segundo, que el lenguaje es la comunicación y la comprensión de los signos por más personas
[1].
Idolina Moguel cuando habla de lenguaje, se refiere en especial al lenguaje humano, y dice que es “...cada una de las diversas formas en que se comunican los seres humanos”
[2], que, desde este punto de vista, entonces abarca todas las manifestaciones de la cultura, las artes, las ciencias, las humanidades, los chismes, la tele, los anime y los manga y los programas de las computadoras. Esto quiere decir que toda la cultura es un “Conjunto organizado de sistemas de comunicación...” y que estos sistemas de comunicación están compuestos por signos[3]. Diferentes tipos de signos.
Así, podemos decir: el lenguaje de la música, el lenguaje del teatro, el lenguaje corporal o el lenguaje de la moda, por ejemplo.
Otros autores piensan distinto y consideran que el único lenguaje es el lenguaje verbal, y que a los demás los llamamos “lenguaje” por el hecho de que se parecen al verbal, puesto que cuentan también con signos que se combinan entre para sí comunicar algo, aunque sin alcanzar las características, ni la complejidad del lenguaje
verbal
[4]. Por eso la "semiótica", que estudia los signos, dice que cada uno de esos diferentes “lenguajes” es un sistema de signos, en vez de un lenguaje. Sin embargo el término más común para referirse a diferentes sistemas de signos, es el de lenguaje.

Diferencia entre lengua y lenguaje
Además de la lengua de adentro de la boca, está lo que se llama el sistema de la lengua. ¿Qué es esto? Una lengua es:

1. Un conjunto de elementos (signos)
2. Que se combinan entre sí (de acuerdo a reglas)
3. Y que tienen valores establecidos (o significados)

Por eso se llama sistema: porque sus elementos funcionan combinándose de acuerdo a reglas generales.
El conjunto de los elementos que forman una lengua (inglés español, etc.) se llaman: signos lingüísticos. Y estos elementos, más la manera en que funcionan, hacen el sistema lingüístico, o lenguaje verbal.
Podemos pensar en la lengua como en algo virtual, parecido a la memoria de una computadora, porque adentro de ella no hay palabras, ni fotos, ni música; sólo marcas electromagnéticas invisibles para nosotros: o sea, virtuales: sabemos que están, pero no las vemos hasta que corremos el programa, que las traduce a los signos que la mayoría ya conocemos: palabras, iconos, fotos y que aparecen en la pantalla: ahí sí estamos usando ya la información y sus significados. Pero no se vuelve real hasta que la podemos leer.
Así la lengua: se vuelve real hasta que la usamos por medio del lenguaje. El lenguaje es la forma en que la lengua se hace real. ¿Qué lenguaje? En este caso, el lenguaje verbal, que puede ser oral, o escrito. Al lenguaje oral se le llama habla, y al escrito, escritura.

Narrativas
La narrativa es una forma en la que utilizamos el lenguaje. Eso está bien, se entiende, pero, ¿por qué narrativas, en plural? Para diferenciarlo de la narrativa como género literario. Lo que pasaes que la narrativa en realidad la usamos todo el tiempo en nuestra vida social y en nuestros intercambios personales, que no son literatura. O bueno, generalmente no.
Para John Deely, por ejemplo, el rol universal de las narrativas es “la transmisión de la cultura”
[5], y Frederic Jameson dice que se trata de una categoría del conocimiento que “...fue tradicionalmente confundida con una forma literaria”[6]. Paul Ricoeur, por otro lado, afirma que es una de las maneras para conocer y aprender más importantes con la que contamos los seres humanos, porque “...permite la comprensión del mundo que nos rodea de manera tal que las acciones humanas se entrelazan de acuerdo con su efecto, en la consecución de metas y deseos.”[7] Es decir, las narrativas nos permiten entender mejor cómo funciona el mundo de las acciones humanas.
Es más: es probable que la invención del tiempo humano, tal como lo concebimos, sea un resultado de las narrativas.
¿Cuáles son esas narrativas sociales de las que hablan estos autores? Hace mucho, entre otras formas, lo eran los cuentos que se transmitían oralmente; pero ahora seguimos haciendo “cuentos” orales: los chismes, las ocurrencias, los chistes, las anécdotas; y también escritos o “mixtos”, como en los manga, el periódico, las revistas, las canciones, la tele, el cine, internet, e incluso a través de otros sistemas de signos, o lenguajes, como en la pintura, en la danza, o hasta en la música, según explica Eero Tarasti
[8], un teórico de la semiótica musical. Y claro, en la literatura, ¿no?

Funciones del lenguaje

Las funciones del lenguaje tienen que ver con las intenciones de la comunicación, que como sabes sucede entre un emisor (que codifica y transmite un mensaje por un canal) y un receptor, que lo recibe y lo interpreta, o decodifica:

EMISOR (código) : MENSAJE (canal) : (decodificación) : RECEPTOR
(oral)
(escrito)
(dibujos)
(tele)


Roman Jakobson
[9] definió seis funciones. Son las siguientes:

Función referencial. Transmite información.
Función poética. La forma se vuelve lo más importante del mensaje.
Función emotiva. Comunica estados de ánimo y emociones.
Función directiva. Busca afectar el comportamiento del receptor.
Función fática. Abre el canal de comunicación o verifica que continúa abierto.
Función metalingüística. Explica la manera en que funciona la lengua (como la gramática, por ejemplo)


[1] Helena Beristáin: Diccionario de retórica y poética, p.127.
[2] Idolina Moguel: Nociones de lingüística estructural, p.9.
[3] Helena Beristáin: Diccionario de retórica y poética, p.127.
[4] Tezvetan Todorov y Oswald Ducrot: Diccionario enciclopédico de las ciencias de lenguaje, p. 126-7.
[5] John Deely: Los fundamentos de la semiótica, p. 40.
[6] Jameson en Pablo Vila: “Música e identidad”, en Recepción artística y consumo cultural, p.330.
[7] Ricoeur en Pablo Vila: “Música e identidad”, en Recepción artística y consumo cultural, p.332.
[8] Eero Tarasti: A Theory of Musical Semiotics.
[9] Roman Jakobson: Ensayos de lingüística general.










Poesía visual

Una carta muy íntima

Lazlo Moussong

Un impulso de acercarme a mis lectores me mueve a dar a conocer un documento que atañe a mi vida íntima: es una carta que escribí a mi más reciente novia, con la que le planteo el rompimiento de nuestras relaciones. Mi deseo de hacer público algo tan personal obedece a la esperanza de queme sirva para eso que llaman catarsis de modo que, al darlo a la luz pública, yo pueda superar el trauma. Sucede que durante el sexenio pasado, tan lleno de proyectos, planes, programas, sistemas, implementaciones, instrumentaciones, etcétera, documentos elaborados por los abundantes tecnólogos que enfocaron realidades e irrealidades administrativas que acabaron convirtiéndose en poco menos que moneda mexicana. Ese trabajo, inevitablemente, me influyó y afectó hasta lo más hondo de mi ser y de mi lenguaje; éste es mi trauma y el resultado consta en esta carta personal que dice así:

Amada Concepción Encarnación:
Presento a tu fina consideración, para la toma de decisiones y los debidos ajustes a la planeación correspondiente, este documento en el que se describen los orígenes, desarrollo y solución del proceso de integración y posterior separación de nuestra relación, así como la fundamentación y programación a que ha dado lugar la situación enunciada relativa a mi determinación de que terminemos nuestra unión.

En lo sucesivo denominaremos como Factor M al elemento masculino de esta relación (o sea, yo) y como Factor F al femenino (o sea, tú).

1. OBJETIVO DEL DOCUMENTO
Desarrollar un análisis de funcionalidad de las experiencias obtenidas entre los Factores My F, para establecer objetivamente la justificación de la determinación adoptada en el sentido de llevar a efecto la separación definitiva de nuestros intereses y atractivos:

1.1. Eróticos
1.2. Recreativos
1.3. Intelectuales
1.4. Espirituales

2. ANTECEDENTES
Habiéndose diseñado los esquemas tradicionales de satisfactores cuya media estadística entre los Factores M y F dio los siguientes índices (porcentajes con base en el número de días de duración de la relación):

2.1. Satisfacciones eróticas:
2.1.1. Intensas 1%
2.1.2. Medianas 2%
2.1.3. Inconclusas 54%
2.1.4. Simuladas 36%
2.1.5. No perceptibles 7%

2.2. Satisfacciones recreativas:
2.2.1. Paseos y diversiones 5%
2.2.2. Visitas a nuestras mamás 15%
2.2.3. Ver televisión 80%

2.3. Satisfacciones intelectuales y sociales:
2.3.1. Conciertos, teatro, cine, etc. 2%
2.3.2. Lecturas comunes 0%
2.3.3. Exposiciones con coctel 3%
2.3.4. Reuniones y fiestas 5%
2.3.5. Ninguna 90%

2.4. Satisfacciones espirituales (porcentajes con base en números absolutos):
2.4.1. Alguna 0%
2.4.2. Ninguna 100%

Y considerando también que, con base en el presupuesto de gastos que se desglosa en el Anexo I, puedes ser definida como un elemento inductivo para el Factor M hacia el consumismo a través de la imposición de necesidades superfluas.

Habiendo fracasado en todo intento del Factor M para:
a) Capacitarte en algo.
b) Motivarte a la participación cultural.
c) Concientizarte para la programación de gastos.
d) Estimularte en el disfrute de satisfactores eróticos.
e) Adiestrarte en la elaboración de alimentos higiénicos, económicos y comestibles.
f) Desarrollar en ti facultades de comunicación social.
g) Establecer una conversación interesante.
h) Evitar tu persona.

Se llega a la conclusión de que las expectativas previstas al iniciarse el programa de participación amorosa no fueron suficientemente evaluadas, ni se llevaron a efecto las encuestas elementales antes de que se diera por hecha la conurbación sexual correspondiente, etapa a la que debió llegarse hasta después de haberse obtenido una información suficiente y objetiva.

En consecuencia, se fueron planteando en forma sucesiva las siguientes:

3. ALTERNATIVAS
3.1. Para el Factor M:
3.1.1. Separar la frecuencia de las entrevistas personales y de campo con el Factor F.
3.1.2. Alterar las entrevistas personales con el Factor F, con entrevistas con Factores F1, F2, F3, etcétera.
3.1.3. Plantear decididamente al Factor F la conveniencia de que modifique sus programas a corto, mediano y largo plazos con respecto al Factor M.

3.2. Para el Factor F:
3.2.1. Quedarse programada durante sus tiempos libres por falta de participación, estímulos y asistencia del Factor M.
3.2.2. Procurarse entrevistas con Factores M1, M2, M3, etcétera.
3.2.3. Acudir a recursos naturales como el llanto, la noticia de que el Factor M será padre, los reproches escalonados y otros de menor estrategia hasta su agotamiento al no encontrar receptor sensibilizado en el Factor M.

3.3. Para ambos Factores:
3.3.1. Cancelar los programas, operaciones, y presupuestos, por acuerdo unánime de ambos o votación mayoritaria de dos, evitando procedimientos o retardatorios como serían auditorías sentimentales, cuentas, reparación de equipos usados, devoluciones, balances de pérdidas y ganancias, y demás trámites burocratizantes e ineficaces.

4. CONCLUSIÓN

En consecuencia, y habiendo considerado como la más factible, actualizada y eficiente la alternativa 3.3.1., hago de tu tierno y oportuno conocimiento su pronta aplicación, simultánea con la cancelación y liquidación definitiva y a corto plazo de este Programa de Estructuración e Instrumentación amorosa.

Tuyo hasta la implementación y ejecución conducente de la conclusión indicada, te expreso las seguridades de mi más tierna consideración:

Lazlo.

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Una carta muy íntima de Lazlo Moussong
Relatos mexicanos posmodernos. Selección y prólogo de Lauro Zavala.
Editorial Alfaguara (2006)

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Suya hasta la implementación y evaluación de resultados, así como en la ejecución de los programas de monitoreo, quedo de ustedes.